
La Ley N.º 10025, “Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas”, se inserta en el marco constitucional costarricense como una norma de carácter estructural que reconoce la lectura como un derecho fundamental y la cultura escrita como pilar del desarrollo humano. Al articularse con la Ley de Derechos de Autor y la normativa educativa, consolida un entramado legal que protege la producción, difusión y acceso a los libros. Su promulgación responde a la necesidad de fortalecer la identidad cultural y la cohesión social mediante la promoción del hábito lector. De este modo, la norma se convierte en un elemento esencial del ordenamiento jurídico, alineado con los principios de igualdad y libertad de expresión.
La legislación regula, en forma integral, el ecosistema del libro y la lectura, abarcando desde la definición de los actores involucrados –autor, agente literario, editorial, distribuidor y librería– hasta la organización y funcionamiento del Sistema Nacional de Bibliotecas y las bibliotecas escolares, tanto físicas como digitales. Asimismo, establece los parámetros para la producción, circulación y comercialización de obras en cualquier soporte, incluyendo la asignación del ISBN y la consideración del libro como bien cultural y tributario. La ley también contempla la responsabilidad del Estado en la elaboración y ejecución del Plan Nacional de Lectura, garantizando la participación interinstitucional. En conjunto, cubre la cadena completa que permite que el libro llegue a la sociedad.
Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas de Costa Rica (Ley N° 10025)
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Entre las disposiciones clave destaca el artículo 3, que consagra el derecho de todas las personas a la lectura y obliga a los poderes públicos a garantizar su ejercicio en condiciones de libertad y equidad social. El artículo 1 delimita el ámbito de aplicación, extendiendo la normativa al Sinabi y a las bibliotecas públicas escolares, mientras que el artículo 2 brinda definiciones precisas que facilitan la interpretación jurídica de los conceptos involucrados. Asimismo, la ley incorpora mecanismos de planificación, evaluación y actualización periódica del Plan Nacional de Lectura, dotándolo de carácter vinculante para las instituciones estatales. Estas piezas normativas forman la columna vertebral que orienta la política pública hacia la difusión del libro y la promoción de la lectura.
Para los profesionales del derecho, la Ley N.º 10025 representa una fuente de obligaciones y oportunidades en materia contractual, de propiedad intelectual y de gestión cultural, demandando una interpretación cuidadosa de los roles y responsabilidades de los agentes del sector. Para la ciudadanía, la norma garantiza el acceso a la información y a la cultura escrita, fortaleciendo la inclusión educativa y el ejercicio pleno de derechos fundamentales. En un contexto de transformación digital y de creciente demanda de contenidos, la legislación se muestra pertinente para fomentar la alfabetización mediática y la preservación del patrimonio bibliográfico. Así, su aplicación eficaz constituye un elemento clave para el desarrollo sostenible y la cohesión social en Costa Rica.
10025
LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA
DECRETA:
FOMENTO DE LA LECTURA, EL LIBRO Y LAS BIBLIOTECAS
ÁMBITO DE APLICACIÓN DE LA LEY
La presente ley se aplica al fomento de la lectura, la escritura y las bibliotecas del Sistema Nacional de Bibliotecas (Sinabi) y públicas escolares (físicas o digitales); así como a la producción y circulación del libro en cualquier soporte, y a las entidades, los procesos y los recursos relativos a ellos.
DEFINICIONES
Para los efectos de esta ley se adoptan las siguientes
definiciones:
a) Autor: toda persona física que intervenga en la creación de una obra intelectual originaria o derivada, como el escritor, el ilustrador, el fotógrafo, el compilador o el traductor.
b) Agente literario: persona natural o jurídica, elegida por el autor bajo acuerdos tomados mediante un contrato de representación, que es encargada de representar al autor en los aspectos legales y contractuales y en la promoción de su obra.
c) Biblioteca: institución cultural y educativa cuya función esencial es brindar acceso amplio y sin discriminación a la información, al libro y la lectura en diferentes formatos o soportes, así como a los servicios bibliotecarios y de información, a fin de satisfacer necesidades informativas, educativas, culturales, de investigación o recreativas de las personas usuarias. La tipología de estas unidades de información varía según su origen, destinatarios y colecciones, entre las que pueden encontrar los centros de documentación, las bibliotecas escolares, públicas, nacionales, universitarias y especializadas de instituciones públicas o privadas. Dispone de colecciones organizadas de diversidad de fuentes documentales como libros, publicaciones periódicas, audiovisuales, digitales, entre otras.
d) Distribuidor: persona natural o jurídica que tiene como función principal la comercialización de libros al por mayor. Sirve de enlace entre el editor y el vendedor minorista.
e) Editorial: persona jurídica responsable, econom1ca y jurídicamente, de decidir, financiar y coordinar el proceso de edición de obras, su reproducción impresa o electrónica y su divulgación en cualquier soporte, respetando los términos y las condiciones establecidos tanto por el autor como el representante de este, de acuerdo con la Ley 6683, Ley de Derechos de Autor y Derechos Conexos, de 14 de octubre de 1982.
f) Librería: establecimiento de comercio de libre acceso al público, cuya actividad principal es la venta de libros al detalle. Puede estar acompañada de la venta de otros bienes de la industria cultural, sonoros o audiovisuales, y de la venta de materiales complementarios de escritura o lectura.
g) Libro: toda obra unitaria publicada en uno o varios volúmenes, tomos o fascículos, compuesta de material verbal o material gráfico, con un título, publicada en cualquier soporte y susceptible de lectura. Se considera libro, para efectos aduaneros y tributarios, los materiales complementarios, en cualquier soporte, que hagan parte de él y no puedan comercializarse en forma independiente.
h) ISBN: sigla de la expresión inglesa lnternational Standard Book Number (Número Internacional Normalizado del Libro), que es el número internacional asignado a cada libro.
FOMENTO DE LA LECTURA
Todas las personas tienen derecho a la lectura y los poderes públicos garantizarán el ejercicio de este derecho en condiciones de libertad y equidad social.
El Estado definirá y pondrá en marcha el Plan Nacional de Lectura, en cuya elaboración, ejecución, evaluación y actualización periódica participarán los ministerios de Educación Pública y el de Cultura y Juventud.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) y el Consejo Superior de Educación Pública, en coordinación con las instituciones educativas, y en cooperación con el Ministerio de Cultura y Juventud, velarán por que la educación en todos sus niveles, modalidades y ámbitos desarrolle las competencias de lectura y escritura, promueva la formación de lectores y escritores para la recreación, la información y la formación personal, y Estimule la capacidad de lectura crítica y compleja. Promoverá, igualmente, el desarrollo de programas que atiendan la inclusión en la cultura escrita desde la primera infancia.
El Estado, en colaboración voluntaria con las editoriales y organizaciones públicas y privadas afines interesadas, impulsará la creación y producción de obras que enriquezcan la oferta disponible de libros, bibliodiversidad, para satisfacer las necesidades e intereses de los lectores, así como su distribución en el territorio nacional para garantizar su acceso a todos los lectores potenciales.
El Estado garantizará la presencia permanente del libro, en la escuela y en el aula, por medio de la biblioteca escolar.
El Estado garantizará la existencia de bibliotecas públicas como lugares de acceso de tocia la población al libro y la información, como entidades de apoyo a la formación de lectores y como lugares de encuentro comunitario y cultural.
El Estado promoverá la conformación de bibliotecas comunitarias y el uso del libro en todos los ámbitos, incluyendo el hogar y el ámbito penitenciario. Para ello, podrá realizar convenios con los gobiernos locales, las fundaciones, los grupos organizados y las asociaciones de desarrollo comunales debidamente inscritas.
El Estado autorizará las compras públicas de libros para la red de bibliotecas públicas y escolares, que incluyan obras en formatos accesibles para personas ciegas o con algún tipo de discapacidad.
BIBLIOTECAS PÚBLICAS
La biblioteca pública garantizará a toda la población el acceso amplio y gratuito de la lectura, en todas sus formas y tecnologías. Igualmente, debe servir de lugar de encuentro de la comunidad, de espacio para la promoción de la cultura en todas sus formas y de entidad promotora de la conservación y divulgación del patrimonio cultural local.
Las bibliotecas del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas (Sinabi) procurarán actualizar permanentemente sus colecciones, para que respondan en forma adecuada a las necesidades de los usuarios, a los rasgos culturales y sociales de las comunidades y al desarrollo del conocimiento, las ciencias y la tecnología. El Consejo Nacional de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas coadyuvará en este propósito.
BIBLIOTECAS ESCOLARES
Las instituciones educativas, para el cumplimiento de sus objetivos, procurarán tener una biblioteca escolar, la que contará con un responsable que gestione su funcionamiento, para garantizar un servicio eficaz y permanente durante todo el ciclo escolar.
Las bibliotecas escolares tendrán como función central asegurar, a toda la comunidad escolar, el acceso permanente al libro, la información y a diversas prácticas de lectura y escritura. Para ello, tendrán servicios de préstamo para consulta y fomento de la lectura a la comunidad escolar; darán acceso a la información en línea; apoyarán la docencia en todas las disciplinas y ofrecerán acceso a las tecnologías de la comunicación a alumnos y docentes.
Las bibliotecas escolares que se establezcan procurarán tener colecciones actualizadas que garanticen la diversidad lingüística y cultural y respondan a las necesidades de los alumnos y docentes. El Ministerio de Educación Pública (MEP) señalará los criterios básicos y los procedimientos mínimos, abiertos y públicos, para la selección de tales colecciones, y la participación de alumnos, docentes y autoridades escolares.
El Estado promoverá la formación de los bibliotecarios escolares y dictará las normas que garanticen la estabilidad laboral del personal calificado.
BIBLIOTECA NACIONAL
La Biblioteca Nacional tiene la misión de recopilar, conservar y difundir el patrimonio bibliográfico y documental costarricense y es el referente, a nivel nacional e internacional, de la producción bibliográfica y documental costarricense en todos los formatos y de todas las obras. La Biblioteca Nacional procurará el acceso gratuito a la colección patrimonial, utilizando los diferentes medios y tecnologías, según lo permita la ley.
Los editores, productores o autores independientes deben cumplir con el depósito legal de toda obra producida o publicada a la Biblioteca Nacional, tanto en formato impreso como en formato digital.
FOMENTO A LA CREACIÓN INTELECTUAL
El Estado promover.3 la creación literaria, los premios y los concursos para destacar las diferentes formas de expresión literaria.
El Estado promoverá el otorgamiento de becas de obras para
los autores.
El Estado apoyará la creación de talleres, encuentros y congresos literarios.
El Estado estimulará la edición y divulgación de obras de nuevos autores, así como de aquellos que pertenezcan a comunidades lingüísticas o sociales minoritarias.
El Estado fomentará una cultura de respeto por las creaciones intelectuales y sus autorE!S. Para ello, apoyará la divulgación de la creación nacional tanto en nuestro país como en el extranjero y fomentará, en el ámbito escolar y social, el conocimiento de las obras literarias, artísticas y de sus autores.
El Estado apoyará a las entidades educativas y de investigación para el estudio de las formas literarias de las diferentes comunidades lingüísticas del país.
El Estado fomentará programas de formación especializada para los autores, en especial en lo relativo a la negociación y contratación de sus derechos.
FOMENTO A UTOPRODUCCIÓN
El Estado fomentará la edición y producción de libros, en todos los soportes, y su traducción a otras lenguas, por medio de estímulos fiscales, compras públicas, fondos asignados por concurso y por su propia producción editorial.
El Estado apoyará la participación de las instituciones nacionales en catálogos internacionales de libros en venta o de producción bibliográfica, general y especializada, que contribuyan a ampliar la circulación y el conocimiento del libro nacional. Se conformarán bases de datos con el registro de las empresas editoriales, librerías y puestos de venta, bibliotecas y salas de lectura del país.
El Estado apoyará el desarrollo de programas de formación profesional especializados en todas las áreas de la industria de la edición, en especial las que contribuyan a la modernización administrativa y tecnológica de las editoriales. Para las editoriales privadas la participación en estos programas se establecerá de forma voluntaria.
FOMENTO A LA CIRCULACIÓN DEL LIBRO
El Estado apoyará la difusión, distribución y comercialización nacional e internacional de la producción editorial.
El Estado mantendrá los estándares internacionales y sus sucesivas actualizaciones, para la identificación de libros y productos relacionados que estén a disposición del público en general.
La Agencia Nacional ISBN, del Sistema Nacional de Bibliotecas, es responsable de las normas técnicas d,I ISBN, da seguimiento a los sistemas de identificación y a las normas estandarizadas que puedan surgir para el entorno digital en relación con la actividad editorial.
La Agencia Nacional ISBN promoverá el registro de libreros y distribuidores a la base ele datos ISBN.
(Derogado por el artículo único de la ley N° 10312 del 12 de mayo del 2023)
Las ferias del libro internacionales, regionales o municipales tendrán el apoyo de las autoridades nacionales y locales.
El Estado promoverá la participación de los editores, libreros, agentes literarios y autores en las ferias del libro, así como la asistencia de los compradores extranjeros a las ferias nacionales del libro.
El Estado desarrollará programas de formación especializados para los agentes literarios, libreros y distribuidores, en particular dirigidos a promover la aplicación de nuevas tecnologías.
BENEFICIOS TRIBUTARIOS PARA EL FOMENTO
DE LA ACTIVIDAD EDITORIAL
El Estado apoyará la promoción de la industria editorial, así como la circulación del libro en cualquier soporte y productos afines, a cargo de empresas constituidas como personas jurídicas domiciliadas en el país, cuya actividad exclusiva sea la edición, comercialización, difusión, exportación, importación o distribución de libros y productos editoriales afines.
El Estado promoverá condiciones preferenciales de acceso de los editores, libreros y distribuidores a los fondos de garantía de crédito.
El gobierno, por medio del Consejo Nacional de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas, gestionará acuerdos para obtener tarifas postales y fletes de transporte preferenciales para el libro.
AUTORIDADES COMPETENTES
Los ministerios de Educación Pública y Cultura y Juventud son los responsables de la ejecución de la Política Nacional de Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas. Para ello, actuarán en coordinación con las demás instancias nacionales, regionales y locales encargadas de las políticas educativas, científicas, industriales, tributarias y fiscales que afecten este sector.
Se crea el Consejo Nacional de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas como organismo asesor del Estado en la aplicación de la Política Nacional de Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas. El Consejo estará adscrito al Ministerio de Cultura y Juventud. Tendrá las siguientes funciones:
a) Asesorar al gobierno en la reglamentación y ejecución de la presente ley.
b) Concertar y coordinar las acciones del Estado, el sector privado y la comunidad, para lograr los objetivos de la ley.
c) Participar en la definición de la política nacional de fomento a la lectura y proponer periódicamente al Estado el Plan Nacional para el Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas.
d) Recomendar criterios y reglas para las acciones de fomento a la actividad editorial y las bibliotecas, y para la aprobación de aportes a actividades de fomento.
e) Asesorar a las autoridades competentes en la definición y el desarrollo de las políticas que permitan cumplir las metas de esta ley.
f) Proponer, a las autoridades educativas competentes, acciones para la formación de los profesionales del libro, los maestros y bibliotecarios, así como las medidas para la capacitación técnica del personal vinculado a la actividad editorial y a las bibliotecas.
g) Hacer seguimiento y evaluación, así como promover la evaluación externa, del desarrollo de la Política Nacional de Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas, y presentar informes periódicos sobre su avance.
h) Promover acuerdos para obtener tarifas postales y fletes de transporte preferenciales.
i) Promover la exoneración de impuestos regionales o locales de industria y comercio u otros, a editores, libreros y bibliotecas en los ámbitos territoriales respectivos.
j) Impulsar la identificación de buenas prácticas en el sector editorial y su divulgación.
El Consejo Nacional de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas estará conformado por los siguientes miembros:
a) El ministro o la ministra de Cultura y Juventud, quien lo presidirá.
b) El ministro o la ministra de Educación Pública.
c) El director o la directora del Sistema Nacional de Bibliotecas (Sinabi).
d) Un representante de los autores y creadores de obras literarias o artísticas, designado de común acuerdo por el mismo Consejo.
e) Un representante de los editores, designado por la Cámara Costarricense del Libro.
f) Un representante de los libreros y distribuidores, designado por la Cámara Costarricense del Libro.
g) El responsable de la red de bibliotecas escolares del Ministerio de Educación Pública (MEP).
Podrá participar, en representación del ministro o la ministra, un viceministro o una viceministra de su misma cartera y debidamente designado por el ministerio respectivo.
Remuneración, dietas, estipendios o emolumentos por asistencia a las sesiones y reuniones de trabajo
Los miembros de las instancias integrantes del Consejo Nacional de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas no recibirán dietas, estipendios o emolumentos por la asistencia y el cumplimiento de sus funciones.
El Poder Ejecutivo reglamentará la elección de los representantes al Consejo y señalará la entidad oficial que asumiría la Secretaría, especificando los criterios, los mecanismos y la periodicidad de elección de los representantes de los distintos sectores.
FONDO NACIONAL PAHA EL FOMENTO DE LA
LECTURA, EL LIBRO Y LAS BIBLIOTECAS
Creación del Fondo Nacional para el Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas
Para apoyar las políticas de fomento establecidas en esta ley, se crea el Fondo Nacional para el Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas, que será administrado por el Ministerio de Cultura y Juventud, según la reglamentación que expida el gobierno al efecto.
Se autoriza a todas las instituciones públicas, centralizadas y autónomas, y a las empresas del Estado para que presupuesten y realicen transferencias a favor del Fondo Nacional de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas creado en esta ley, para apoyar el desarrollo y cumplimiento de los fines y las actividades que le corresponden a ese Fondo.
Los contribuyentes del impuesto sobre la renta, personas físicas o jurídicas, podrán hacer aportes al Fondo Nacional de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas, los cuales se considerarán como un gasto válidamente deducible para el cálculo de la renta neta imponible de ese impuesto o como crédito tributario.
COMPETENCIAS INSTITUCIONALES
Para los efectos de esta ley, son competencias del Ministerio de Cultura y Juventud:
a) Ejecutar el Plan Nacional para el Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas en lo que corresponda, así como coordinar y verificar su ejecución en lo que se refiera a otras entidades públicas.
b) Definir y ejecutar la política estatal en lo referente al Sistema Nacional de Bibliotecas (Sinabi).
c) Dirigir y coordinar el Sistema Nacional de Bibliotecas (Sinabi).
d) Orientar los planes y programas sobre creación, fomento y fortalecimiento de las bibliotecas públicas y los servicios que por medio de ellas se prestan.
e) Desarrollar el programa de dotación bibliográfica del Sistema Nacional de Bibliotecas (Sinabi) en forma continua y permanente, destinando los recursos suficientes.
f) Promover la recuperación, conservación y difusión del patrimonio bibliográfico nacional.
La presente ley será reglamentada por el Poder Ejecutivo, en un plazo de tres meses contado a partir de la fecha de su publicación.
En la medida en que los ciudadanos tengan mayor capacidad de interpretación y comprensión tendrán mayores posibilidades de entender las normas y los comportamientos que les garanticen a ellos mismos y al país la seguridad; en consecuencia, para el financiamiento del Fondo Nacional de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas se establece la autorización, previo acuerdo de la Junta Directiva del Instituto Nacional de Seguros (INS), de presupuestar y transferirle, de sus utilidades anuales, hasta doscientos cincuenta millones de colones anuales (i250 000 000), durante un período de cinco años consecutivos.
Esa transferencia deberá realizarse durante el mes de enero de cada año del período indicado, iniciando el primer mes de enero luego de la entrada en vigencia de la presente ley.
Rige a partir de su publicación.
Dado en la provincia de Cartago, a los catorce días del mes de septiembre del año dos mil veintiuno.
La ley reconoce el derecho de toda persona a acceder a la lectura, al libro y a las bibliotecas como parte del derecho a la cultura. En la práctica esto se traduce en gratuidad universal de las bibliotecas públicas del SINABI y de las bibliotecas escolares del MEP, programas de fomento lector con presupuesto público y políticas de inclusión para personas con discapacidad.
El registro es gratuito y abierto a toda persona. Generalmente se requiere cédula vigente y comprobante de domicilio. La inscripción se hace presencialmente en cualquiera de las 60 bibliotecas públicas del SINABI o en la Benemérita Biblioteca Nacional. Algunas bibliotecas ofrecen carné digital y préstamo interbibliotecario.
Es el órgano asesor del Estado creado por la Ley 10025, adscrito al Ministerio de Cultura y Juventud. Asesora en la aplicación de la Política Nacional de Fomento de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas y reúne representantes del MCJ, MEP, sector editorial, autores, bibliotecólogos y sociedad civil.
Es un fondo público creado por la Ley 10025 y administrado por el MCJ. Se destina a financiar planes de promoción lectora, dotación bibliográfica, programas de extensión a comunidades vulnerables, capacitación bibliotecaria y proyectos editoriales costarricenses. Se nutre de aportes del presupuesto nacional, donaciones y cooperación internacional.
Sí. La ley aplica a las bibliotecas y Centros de Recursos para el Aprendizaje (CRA) del Ministerio de Educación Pública, físicos o digitales, en todos los niveles del sistema educativo formal. El MEP debe garantizar dotación, personal especializado y horarios accesibles para la comunidad educativa.
El bibliobús es un programa de extensión bibliotecaria del SINABI financiado con presupuesto del MCJ y, desde la Ley 10025, también con recursos del Fondo Nacional de Fomento de la Lectura. Lleva libros y actividades de promoción lectora a comunidades rurales y zonas sin biblioteca pública fija.
La Ley 10025 reafirma el carácter no gravado de la importación y comercialización de libros conforme al régimen tributario costarricense. La exención del IVA a libros impresos y digitales se mantiene como mecanismo de fomento. Las editoriales nacionales también acceden a beneficios fiscales específicos según los reglamentos del MCJ.
No directamente. Las bibliotecas universitarias estatales (UCR, UNA, TEC, UNED, UTN) tienen autonomía y se rigen por las leyes orgánicas y estatutos de cada universidad. La Ley 10025 reconoce su rol y promueve la cooperación interbibliotecaria, pero no las absorbe administrativamente dentro del SINABI.
Las donaciones se reciben en cualquier biblioteca pública del SINABI o directamente en la Biblioteca Nacional. Cada biblioteca aplica criterios de selección bibliográfica para aceptar o canalizar donaciones. La Ley 10025 facilita el ingreso de donaciones de personas físicas, jurídicas y cooperación internacional al patrimonio bibliográfico nacional.
El texto consolidado vigente (versión 2 del 12/05/2023) está en pgrweb.go.cr (nValor2=95323). En el Bufete de Costa Rica reproducimos el texto consolidado para consulta y descarga libre en PDF, junto con los decretos reglamentarios.